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Nuestra Historia
LA HISTORIA DE MESÓN CAMINO VIEJO
UNA HISTORIA DE ESFUERZO, FAMILIA Y TRADICIÓN
Toda historia tiene un comienzo. La de Mesón Camino Viejo nace de la pasión por la cocina, del esfuerzo de una familia y del sueño de un hombre, Desiderio Orden Rebollo, que decidió convertir toda una vida dedicada a la hostelería en un proyecto propio.
Natural de Salteras, Desiderio comenzó su trayectoria profesional en Ochoa, uno de los restaurantes de referencia de Sevilla, donde permaneció durante 28 años. Allí comenzó como pinche de cocina y, gracias a su esfuerzo y a las habilidades que fue adquiriendo con el paso de los años, fue creciendo profesionalmente: primero como ayudante de cocina, después como cocinero y, finalmente, como jefe de partida.
A la izquierda Desiderio junto con algunos miembros del grupo Ochoa
Durante aquellos años, Desiderio también tuvo la oportunidad de ampliar su experiencia en distintos ámbitos de la hostelería. Trabajó como cocinero en el Hospital Infantil, el Hospital Maternal y el Hospital Macarena; como cocinero extra en La Taurina, en Gines; y participó en servicios de catering en Las Camelias, en Valencina de la Concepción. Además, desarrolló su propio servicio de catering, realizando bodas, comuniones, bautizos y servicios para ferias.
Toda aquella experiencia fue dando forma a una idea: crear un restaurante en su pueblo natal, Salteras, donde poder poner en práctica todo lo aprendido y construir algo junto a su familia.
Desiderio junto a su amigo Tomás en un servicio de Catering
Desiderio, su mujer paqui y su sobrino eduardo realizando un servicio de catering en agosto de 1987
EL NACIMIENTO DE UN SUEÑO
Desiderio emprendió este camino junto a su mujer, Paqui, su hermano Pepe y su cuñada Ana Mari, quienes también habían trabajado en Ochoa, desempeñando Pepe labores de camarero y pastelero.
En 1991, gracias a Manolo Cerpa, que cedió un solar para hacer realidad aquel primer proyecto, abrió sus puertas en el centro de Salteras una terraza llamada «El Caribe».
La acogida de los vecinos y el creciente volumen de trabajo hicieron que aquel pequeño comienzo se quedara pronto corto. Desiderio decidió entonces dar un paso más: adquirir un terreno propio para construir el restaurante que hoy conocemos.
Terraza ¨El Caribe¨
ASÍ NACIÓ MESÓN CAMINO VIEJO
Con la ayuda de su padre, Pepe «Machín», su cuñado Aniceto, su sobrino Eduardo y Pepe «el de Concha la Pinturrina», entre otros familiares y amigos, comenzaron a levantarse los muros de lo que se convertiría en el futuro restaurante.
Durante los primeros años, el espacio funcionó como terraza. Más tarde, con la construcción de la cubierta, aquel proyecto tomó forma definitiva y nació Mesón Camino Viejo, un nombre elegido por la calle en la que se encuentra el restaurante.
Con el paso de los años, el restaurante ha experimentado diferentes ampliaciones, siempre con un mismo objetivo: poder recibir a más personas y ofrecer a sus clientes un espacio cada vez más cómodo, sin perder la esencia con la que nació.
Mesón Camino Viejo como terraza
UN NEGOCIO FAMILIAR
Desde sus comienzos, Mesón Camino Viejo ha sido mucho más que un restaurante. Ha sido, y continúa siendo, un proyecto familiar.
En su cocina y en el día a día del negocio han participado numerosas personas de la familia.
Dolores «La Machina» y Pepe «Machín», padres de Desiderio, estuvieron siempre cerca del negocio, ayudando en todo aquello que fuera necesario.
Su hermana Mariló formó parte de la cocina, mientras que su cuñado Aniceto trabajó como camarero y jefe de sala.
Su primo Pepe «El de Concha la Pinturrina» comenzó como camarero y posteriormente pasó a desempeñar labores de cocina.
Y, desde el primer día, Paqui, mujer de Desiderio, ha estado a su lado, trabajando en la cocina y aportando al proyecto su dedicación, dulzura y perseverancia.
También su hijo, Desiderio, que desde niño fue aprendiendo el oficio y conociendo cada una de las tareas que forman parte de este negocio, convirtiéndose con los años en una persona polifacética y fundamental para el día a día del restaurante.
Y, por supuesto, Desiderio Orden Rebollo, fundador y artífice de este proyecto, quien con trabajo, constancia y pasión consiguió convertir aquel sueño en una realidad.
La familia de Desiderio
Paqui y Desiderio
Pepe «El de Concha la Pinturrina»
UNA TRADICIÓN QUE CONTINÚA
Desde el principio, en Mesón Camino Viejo han predominado la comida casera, los productos de nuestra tierra y las carnes a la brasa, una forma de entender la gastronomía que se ha mantenido a lo largo de los años.
Pero si hay algo que ha hecho especial a este lugar, además de su cocina, son las personas que han pasado por él.
Después de tantos años, Desiderio suele decir que ya no tiene clientes, tiene familia. Personas que llevan años cruzando las puertas de esta casa, algunas desde que abrió sus puertas, y que han compartido con nosotros comidas, celebraciones, momentos importantes y, en definitiva, parte de sus propias vidas.
Porque para nosotros, cada mesa tiene una historia y cada persona que vuelve forma parte de la nuestra.
Hoy, el legado de Desiderio continúa en manos de la siguiente generación. Su hijo Desiderio y su mujer Cristina toman el relevo con la misma ilusión y el compromiso de mantener aquello que ha hecho especial a Mesón Camino Viejo desde sus comienzos.
Porque detrás de cada plato, de cada encuentro y de cada mesa hay una historia.
Una historia de familia, de trabajo, de tradición y de personas que, con los años, dejaron de ser clientes para convertirse en parte de nuestra casa.
Una historia que comenzó en Salteras en 1991 y que continúa escribiéndose cada día en Mesón Camino Viejo.
Desiderio hijo y su mujer Cristina
Desiderio, Paqui, Desiderio hijo y Cristina
